Gran Vía
Viendo ayer los restaurantes atestados, los teatros de musical con los carteles de sold out colgando de las ventanillas de taquilla, las tiendas de ropa funcionando como factorías de trapos y consumidores, los paseos a lo largo de la Gran Vía —donde los burgueses transforman en invisibles a los más pobres de los pobres— no pude sino alegrarme por aquellas personas que aún, que todavía no tienen pareja. Benditos sean.


srta desconocida dijo
ummmm, ¿¿y no será que existe otra realidad con otras calles y otras parejas menos tremendas que esas de Gran Vía??
bicos
27 Diciembre 2008 | 04:33 PM